Ya sea que te hayas ido hace mucho o poco, es natural que vayas perdiendo algunas cosas o costumbres cotidianas. Si estás cambiando el asadito por el fast food, por unas enchiladas o por el té de las cinco, preparate, podés chocarte con la dura realidad de que te estás desargentinizando. Es por eso que creamos este test, para que sepas pulenta, pulenta, cuánto queda de argentino en tu ADN.