<%@LANGUAGE="JAVASCRIPT" CODEPAGE="1252"%> Despatriados - Historias de argentinos - Argentinos en Italia

No se desesperen loco, todo va a andar bien

Por Jorge Bertsos (Italia)
Seguramente todos los que dejamos el país tenemos miles de anécdotas para contar. Yo les quiero contar lo que tuvimos que pasar para poder asentarnos en Italia. Tomar la decisión de irse es siempre difícil para cualquiera, pero si te fuiste aguanta hasta lo último.

Jorge y su esposa Naty


Nosotros llegamos a Roma y como tantos que se las toman, teníamos algunos parientes que nos recibieron y nos alojaron en su casa (hijo del primo de la abuela de un hermano... etc...) Pero después de un poco te tenés que tomar el palo, porque los parientes no te adoptan por mucho tiempo.

Si no sabés el idioma se te hace más difícil, pero al menos en Italia eso no es un gran problema. Tanto mi mujer como yo conseguimos laburo muy rápido. El problema era que como yo no tenía los papeles en orden, no me dejaban hacer nada. Tuvimos que pasar varios meses como"bola sin manija" durmiendo en algunos lugares que nunca nos hubiéramos imaginado.
La tentación de volver fue siempre muy fuerte, pero estábamos como Carlitos Gardel en "Anclao en Paris", o sea sin guita ni para los pasajes. Ese fue el momento en el que sabíamos que teníamos que aguantar. Mi mujer que habla cuatro idiomas, y tiene título universitario empezó a laburar en un negocio de regalitos en la Fontana di Trevi. Yo vendía llaveritos de goma para una asociación que cuidaba perritos que encontraban por la calle. Igual nunca dejamos de lado la idea que tarde o temprano nos íbamos a estabilizar.

La posibilidad llegó desde Milán. Un buen laburo para mí, un buen laburo para mi mujer, el préstamo de un banco para pagar un depto y un montón de malos recuerdos que quedaron en el libro de la experiencia de este viaje. Hoy buscamos la manera de volver a instalarnos en nuestra Argentina. Tratamos de hacernos la Europa y volver a casa como tantos se hicieron la América algún tiempo atrás.