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Yo vuelvo y lucho por mi país Por Marcela Nürnberg (Alemania) |
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Respeto a todos aquellos que por las dificultades económicas producto de la crisis 2001, eligieron el exilio. El exilio no es mi caso yo acá vine a buscar nuevas experiencias y a madurar lejos de casa por un tiempo. Me deslumbra que un país como Alemania que lo perdió todo, que quedo destruido por bombas y totalitarismo hoy surja entre sus cenizas convirtiéndose nuevamente en una potencia mundial. Pude observar que acá no hay hambre, que la gente le alcanza para vivir y disfrutar y no para "sobrevivir". La educación esta al alcance de todos y el estado contiene a la gente débil con ayudas sociales muy eficientes. Yo no nací acá, en mi tierra hay hambre, solo un pequeño porcentaje de los chicos pueden ir a la escuela y terminarla. Nuestra salud publica es caótica y nuestro presupuesto prioriza asuntos que solo favorecen a una minoría. Tenemos una economía inestable, una inflación de la puta madre y una política de dinosaurios que repite los mismos errores del pasado una y otra vez. Mas fácil seria quedarse acá en Alemania, los ratones se escapan del barco cuando se esta hundiendo. Yo que tengo el privilegio hoy de observar una sociedad que funciona, decido volver. Decido aportar mi granito de arena, para que alguna vez las cosas en mi país funcionen. Y tal vez yo no lo llegue a disfrutar, pero lo haré pensando en mis futuros hijos y nietos. Soy argentina y lo llevo en la sangre. Estoy orgullosa de haber nacido bajo un crisol de razas, donde conviven descendientes de europeos, aborígenes y criollos. Apenas tengo 19 anos. Y estoy dispuesta a remar contra viento y marea. Tal vez encuentre gente que se una a mí o tal vez no. Yo elijo volver, pudiendo quedarme. Elijo mi tierra y borro mis rencores. Imagínense que crecí en los 10 años dorados del menemismo, donde el uno a uno nos permitía irnos de vacaciones y cambiar de auto todos los anos. Mi adolescencia que comenzó en el 2001 fue distinta, perdimos prácticamente todo y eso me lleno de rencor. Pero hoy lejos de casa puedo superar ese rencor y apostar a mi país. Y esto no lo digo simplemente porque extraño y siento desarraigo, sino porque necesito ver a mi mejor. O por lo menos haber intentado vivir en una Argentina mejor. Tal vez suene idealista, pero no quiero pasarme la vida pensando... ¿qué hubiera sido de mi si me quedaba? Yo despatriada, no quiero ser! Elijo mi patria y crecer con ella. Cálidos saludos a todos!
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